¿Cuánto es mucho?

Aguardé hasta que se despertó. “Demasiadas cervezas”, me dijo cuando me miró con sus ojos surcados por ojeras malva. Sonreía con esa sonrisa ausente a las preocupaciones de la gran ciudad. Era preciosa y ligera.

Apenas había podido conciliar el sueño aquella noche, a pesar de que había bebido casi una botella de whisky durante la fiesta y la cabeza aún me daba vueltas. La causa de mi desvelo era la misma que venía provocando mi inquietud desde los últimos días. Estábamos juntos ya dos meses, y yo hervía por dentro por la necesidad de conocer quién había sido ella antes de conocernos, cómo habían sido sus parejas anteriores y, sobre todo, cuántos, con cuántos hombres había follado en el pasado.

El amanecer iluminaba discretamente la habitación. Ya no podía esperar más, era el momento de precipitarse al abismo de la verdad universal. Fue entonces cuando le pregunté: “¿Con cuántos, dime con cuántos estuviste antes de estar conmigo?”. Mi corazón galopaba hacia una verdad tan universal como prescindible.

Ella apenas pasaba de los 25, pero su comportamiento y su cara reflejaban una vida apresurada y libre. “Nunca te enamores de una mujer demasiado guapa, te hará sufrir”, me aconsejó mi madre en una ocasión. Pues bien, había sucedido y eso me hacía sentir feliz como un exhibicionista con público, pero también una sensación de gélido desamparo.

“¿De verdad quieres saberlo, necesitas conocer esa cifra?”, me respondió mientras abría su agenda y revisaba el calendario del mes de enero, donde con un círculo rojo tenía señalado el comienzo de las rebajas. “Sí, dímelo, es sólo simple curiosidad, no cambiará nada entre nosotros”, contesté.

Me confesó la verdad universal de 86 hombres entre sus brazos, 86 hombres que habían visitado su cuerpo antes de mi existencia. Había comenzado con 18 años y, desde entonces, había completado una cuenta vertiginosa.

No pude responder nada. Agarré mi móvil y me fui al baño. Abrí el grifo del agua caliente y me quedé sentado en el suelo, en un silencio ahogado por el ruido que llegaba desde la bañera. Conecté la calculadora del teléfono. “Si ella perdió su virginidad con 18 años, eso significaría que desde ese momento hasta ahora han pasado siete años, 84 meses, más de un hombre por mes…”, calculé con inquietud. Un calor singular me invadía desde el estómago. Sentía el vapor del agua caliente. El espejo estaba empañado y allí dibujé con mi dedo índice el número 86. El número de la barbarie y la promiscuidad.

Desde ese momento, el número quedó grabado en mi existencia y ya no pude volver a mirarla como antes de aquel amanecer. Pocos días después ni siquiera era capaz de pasear con ella de la mano. No podía vivir así, junto a alguien con una tarjeta de visita de 86 amantes. La bala de la verdad universal había acabado con ese amor precipitado. Era demasiado para mí, 86 amantes eran simplemente demasiado. No quería una virgen, pero una cartera de 86 tipos con sólo 25 años era inadmisible para mi orden moral.

La dejé escapar o quizá la eché de mi vida. Lo cierto es que la extraño, extraño sus besos de bolero y esos excesos que me hicieron explorar nuevos pecados. Tristemente fui un cobarde y no pude aceptar un pasado apasionado, a pesar de que yo mismo no soy un santo, y he estado con muchas mujeres, con todas las mínimamente aceptables con las que he tenido oportunidad ir a la cama.

Años después me pregunto… ¿cuánto es mucho? ¿Cuántos amantes son muchos para una mujer? ¿Cuándo podemos decir de una chica que ha estado con demasiados hombres? ¿Es eso importante? ¿Pueden ellas cambiar un día y poner fin a una carrera interminable?

¿Y nosotros? ¿Se preocupan nuestras novias o esposas del número de mujeres con los que estuvimos antes de ellas? ¿Debemos conocer la verdad o es mejor vivir en la feliz ignorancia?

20 comentarios to “¿Cuánto es mucho?”

  1. Creo que vivir en la ignorancia es lo mejor. No hace falta conocer el pasado de tu pareja para amarla más o menos. Querer saber eso no es má sque puro morbo, y el morbo es malo!

  2. Holaa…. la historia buenaaaa…. la verdad que yo creo para que saber del pasado si en el presente lo comienza contigo…. Pero es fuerte enterarte de algo así ya que todos los mese era uno distintooo…Pero ahi de todo en la vidaaa…. son cosas que ahi k pasar para poder reflexionar despues y pensar…. todo lo que tu piensas en estos momentosss…. Saludos y suerteeee

  3. Está muy bueno… Me gustó..
    Te tiro unos números.. edad 17.. hombres 22..

    http://www.ccomoduelefingirestarbien.blogspot.com

  4. emotivemind Says:

    Muy buen post… y si, nosotras tambien preguntamos esas cifras. Cierto es que en ocasiones es mejor vivir en la dulce ignorancia…aunque las cosas no serían iguales. Enhorabuena por el blog. Un saludo

  5. Francisca Says:

    Prefiero vivir en la Ignorancia, prefiero vivir feliz que llena de rollos…(Y)

  6. hoooooollllaaaaaaaaa….muy buen blog, la historia ni se diga, está muy buena, opino que si uno ama perdona a la larga lo pasado es pasado y siempre hay que vivir el presente para construir un buen futuro ^_^

  7. hola, es interesante y no deberia importarle a nadie con cuantos te acostaste antes de estas con tu pareja actual, a mi me juzgaron por eso y por eso me dejaron y eso q no me acoste con 86 jaja.LO importante es lo que sentis por esa persona y las sensaciones y emociones que compartis con ella…

  8. Creo que cualquier ser humano siente curiosidad por un dato así. Nosotras también preguntamos, pero antes de lanzar la pregunta se ha de estar seguro de ser capaz de vivir con la respuesta, por descabellada que nos parezca. Quizá a alguien 86 amantes en 7 años se le antoje demasiado, pero ¿por qué? Me gusta la pregunta que lanzas al aire “¿cuánto es demasiado?” ;P

    Saludos.

  9. Es una verdad universalmente reconocida que una persona al comenzar una relación debe asumir como premisa el hecho de que su pareja tiene un pasado que estará con ella toda la vida. Preguntarse por la cifra de transeúntes es un error a mi modo de ver, porque nuestro orgullo y nuestro catalejo sentimental quedan reducidos a “el número”. “El número“ es mediocre y frío. 86 es no llegar a 100, y no por no haberlo intentado.
    ¿Quién quiere ser algo así? ¿Por qué esa necesidad imperante por hallar verdades que son contraproducentes al alcance de nuestra felicidad? Obviamente no hay una barrera en la cual el número se torne imputable, mucho y poco son términos relativos.

    ¿Conclusión? Es lícito seguir pensando cada vez que nos tiramos a la piscina de nuevo en una relación que seremos su punto de inflexión. Pues aunque probablemente esto sea una mentira universalmente reconocida es la que nos permite preparar café para dos todas las mañanas.

    ¡Suerte con el blog!

  10. Mi novio y yo hablamos de este tema al principio de nuestra relación. Fue una conversación tranquila y normal, cuya primera frase fue, por supuesto:
    – “Es sólo simple curiosidad, no cambiará nada entre nosotros”.
    Primero confesé yo.
    – “Bueno, que te parece?” – pregunté después.
    – “No me parece mucho….pero poco tampoco…”.
    Eso ya me hizo pensar en que si de verdad no le importaba mi número.
    – “Vale, ahora tú”.
    Me dijo su número y, aunque era 3 veces más alto que el mío, no me quedé de piedra ni nada de eso. Lo acepté y ya está.
    Unos días después mi novio me confesó que me había engañado y anunció el número real, que evidentemente era aun más alto.
    – “Por qué me engañaste?” – pregunté.
    – “Tenía miedo de que te pareciera mucho…”
    En ese momento entendí que si tenía miedo era porque este tema le importaba.
    – “Oye, y si yo me hubiera acostado con tantos tíos, estarías conmigo???”
    – “Entonces no serías tú!” – me dijo.
    Eso confirmó todas mis dudas de que aquella frase con la que empezamos esta conversación fue una frase vacía para mi novio. Y el hecho de que no cambió nada entre nosotros era sólo porque su número me parecía razonable. En el caso contrario pasaría lo mismo que en esta interesante historia que hemos leído aquí.
    Te todo eso he sacado una conclusión: a los hombres les importa, e importa mucho el número aunque digan que no. Además, como vivimos en un mundo machista, lo que a un hombre le hace un héroe a una mujer le hace una puta! Así que, chicas, ante la duda, mejor evitar este tema.
    ¿Cuánto es mucho? – No lo sé. Sé sólo lo que es razonable para mi novio y para mí (aunque entre estos dos número hay un abismo. jaja), lo demás no tiene importancia…

  11. Ah, a mi me gusta la verdad.
    Buen relato.

  12. La verdad, llego a estar en tu situación y hubiera sonreido.

    ¿Por qué?

    Como dices, 86 hombres en 84 meses da casi a hombre por mes, menos de un mes.

    Llevar dos meses con una persona así significa que eres mejor que el resto de los anteriores.

    Por eso sonreiría. Porque algo estaría haciendo bien.

  13. wao!!!
    aunque yo hubiese tomado la misma desicion, es muy bueno tu escrito muy sentimental, tiene algo curioso; aunque jamas investigaria el pasado de mi pareja por que se que me devastaria mi exeso de moral al lado del libertinaje de muchas personas; pero bueno no he de negar que si algun dia me picase la curiosidad, quizas tambn le hecharia de mi vida

  14. Muy buena historia, y muy interesantes los comentarios, sobre todo lo relatado por “f”, que me ha encantado; qué razón llevas por dios. Y totalmente de acuerdo con lo dicho por “Rina”.
    Nada más que añadir.
    Saludos a tod@s.

  15. que importa el pasado si ahora uno esta een su presente…. prefiero no saber kuantas/os han pasado por el/ella ….
    cuanto es musho???? kreo ke nunka lo sabremos es una pregunta muy komplikada ……

    me enkanto el blog y todos los komentarios

  16. Para querer a una persona hay que conocerla y aceptarla como es. No se puede decir que se ama alguien y no querer conocer el pasado que la ha convertido en lo que es en el presente. Tratar de ignorar no es más que un signo de cobardía, de miedo a que lo desconocido no se ajuste a la idea que tenemos en nuestra cabeza de lo que está bien. No son más que prejuicios.

    No existe el mucho, ni el poco, ni el demasiado. Cada persona es como es con sus motivos y sus circustancias.

  17. Vaya! buen relato.. me ha resultado muy curioso.. Yo opino que la verdad por delante, la ignorancia sí es la felicidad, pero voto más por lo de “el saber nos hace libres”.. así que adelante!

  18. glorimarg10 Says:

    PIENSO QUE HAY COSAS QUE UNO NO DEBE PREGUNTAR POR LA SENCILLA RAZON QUE TU MISMO TE PONES EN SITUACIONES QUE PUEDEN HACERTE LO MISMO. TODA PERSONA TIENE UN PASADO Y ESTE DEBE SER RESPETADO…SI FUERA UN HOMBRE Y UNA MUJER PREGUNTARA CON CUANTAS???PARA ELLOS CON SU PECHO LLENO DE EGO DIRIAN “”MUCHAS O 30” Y COMO EN ESTA SOCIEDAD EL MACHISMO ES ASI LE DARIAN UN APLAUSO. COMO ES MUJER ES PROMISCUA. Y HABLANDO DE PROMISCUIDAD EL CHICO SACO LA CALCULADORA SUMO Y RESTO Y QUEDO EN SHOCK PQ ESTA LA DOBLE MORAL DE QUE LAS MUJERES NO DEBEN DE ESTAR CON MUCHOS HOMBRE…COSA QUE NO ES ASI. TONTA ELLA QUE LE CONTESTO.

    • Yo creo que de tonta nada… Tonto él, que por sus prejuicios, por su ego y por su pensamiento machista ha dejado escapar una mujer con la que estaba a gusto.
      Si yo fuese la tía de ese relato y un tío no quiere estar conmigo porque considera que he tenido un pasado promiscuo, cuanto antes se vaya de mi vida, mejor. Los machistas se los regalo a quien los quiera. Yo quiero un hombre que sepa respetar a una mujer y que entienda que tenemos los mismo derechos.

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