¿Es necesario hablar para disfrutar?

No recuerda bien cómo sucedió. Si se esfuerza, puede verse a si mismo bailando muy pegado a una rubia de ojos casi transparentes. Le parece oler todavía el suave aroma de su cuello, empapado por el sudor de la noche. La imágen se traslada repentinamente hasta una arboleda, frente a una playa. El humo de un cigarrillo, el sonido del mar y el movimiento mecánico de una cabeza dorada hundida entre sus piernas. Amanece y ella se apresura a marcharse. La ve agitar la mano y decir algo en un idioma extraño.

Andrés se incorpora pesadamente. Su cabeza quiere estallar, aunque la fiesta mereció la pena. “Sí, mereció la pena”, se dice a si mismo mientras estira sus brazos para desentumecerlos. Es incapaz de pronunciar su nombre, aunque sí puede afirmar que esos pechos operados sabían a gloria. Es lo que tiene acostarse con una extranjera, uno se ve obligado a reducir su comunicación hasta la simplicidad más física.

La conoció en una pequeña discoteca, en la cala donde se juntan los dos mares. Ella estaba de vacaciones, buscando la diversión que produce el anonimato. Él encontró en ella una evasión a su humilde existencia de pueblo. La historia no era nueva, cada verano sucedía lo mismo, y la llegada de las extranjeras suponía para los chicos de la bahía un acontecimiento comparable al aterrizaje de toneladas de sabrosa carne.

El comportamiento liberal de las muchachas del norte revolucionaba a los adormecidos habitantes de la bahía, que las miraban pasar durante el día en sus cortas minifaldas, o dorando sus pechos desnudos a la orilla del mar. El calor hirviente se apoderaba de los chicos, que aguardaban ansiosos a la noche para mezclarse con ellas en el único terreno común en el era posible el intercambio: la discoteca. Allí no se precisaban las palabras.

En ese territorio bailaban restregándose con fuerza, sacando brillo a sus hebillas en esos cuerpos delgados y flexibles, cubiertos de vestidos vaporosos con escotes infinitos. Las invitaban a beber, cualquier cosa servía, aunque loslicores más potentes hacían aumentar las posibilidades de éxito. Más tarde, si todo iba bien, se perdían con ellas en la oscuridad de la playa, para besarse hasta agotar sus lenguas y penetrarlas con la violencia contenida durante todo el invierno. Habían venido al sur para eso y ellos las esperaban impacientes.

Mientras, las muchachas del pueblo les reprochaban que se fuesen con esas putas extranjeras con las que ni siquiera podían intercambiar más de dos palabras. “Sólo pensais en el sexo, no os interesa conocerlas, saber quiénes son o cómo piensan”, decían. Y así sucedía, sólo pensaban en el sexo fácil y rápido que ofrecían esas chicas del norte, sin prejuicios, sin exigencias, un simple movimiento de sus piernas para dejar que ellos descargasen sus fantasías de pueblo de mar.

Andrés tuvo una de esas noches. No necesitó hablar, ni explicar a la muchacha nada sobre su vida, sus aspiraciones o sus aficiones. Tan sólo bailó, bebió y eligió a la rubia más bonita de entre las que mostraban en su rostro el peso del alcohol. Nada más sencillo que eso, como si se tratase de acostarse con una muñeca hinchable.

Aquí es donde me hago esta pregunta: ¿Acostarse con una persona con la que no podemos comunicarnos es como estar con una muñeca o un muñeco hinchable? ¿Se puede disfrutar en la cama con alguien que habla un idioma desconocido? ¿Es necesario hablar para disfrutar?

11 comentarios to “¿Es necesario hablar para disfrutar?”

  1. Jajajaja, el lugar en cuestión me hizo acordar MUCHO a una ciudad que se llama Villa Gesell (esta a unos 100 km de donde vivo) que en Invierno MUERE pero en Verano se LLENA A MÁS NO PODER!… Y la geografía concuerda totalmente…
    En cuanto al tema, me parece que a mi me incomodaría MUCHISIMO no poder intercambiar ni 2 palabras, aunque sea me gustaría que la otra persona tuviera como segundo idioma en ingles, así por lo menos se podría intercambiar unas palabras al estilo Tarzán y Jane!… Definitivamente va a ser mejor una persona que un/a muñeco/a inflable, pero los objetos inanimados no te hacen sentir la incomodidad del silencio…… Igual con mi personalidad me cuesta verme en esa situación (boliche, alcohol, sex on the beach) inclusive con personas que hablan castellano!😄 … Así que mucho no me preocupa, pero en si no creo que a nadie le guste despertarse al lado de alguien que le diga algo como: Die liebe ist ein wildes tier sie beißt, kratzt und tritt nach mir! …

  2. vitoria Says:

    con gestos se puede decir mucho… y si lo que se busca es solo una noche de sexo, pues no se necesita mucha comunicacion verbal para disfrutar!

  3. Mi yo más puritano se está peleando en mi cerebro con mi yo más liberal, y no consigo que se pongan de acuerdo.
    Por una parte, si lo que buscas es una noche de pasión y nada más, como dice vitoria los gestos dicen muchas cosas, y no necesitas saber su número de dni ni la profesión de sus padres para acostarte con alguien, al final hay cosas que pasan y a veces es mejor cuando sobran las palabras. Pero por otra parte no sé, acostarte con alguien sin haber labrado al menos un “terreno de seguridad ” entre vosotros, algo de jiji jaja …no lo veo, no lo veo.
    Un abrazo!

    • Creo que con el “terreno de seguridad” te refieres a la química, y es algo que tambien se demuestra.
      Si el hombre X se acerca a la mujer Y, y la mujer Y no lo acepta, lo rechaza, no baila con él, no se crea una relación superflua que puede llegar a algo más.
      Sin embargo, si se llevan bien de primera instancia (se aceptan, se gustan, etc), pues es otra cosa.
      Tampoco es de llegar, escojer a una y tirársela. Eso no ocurre ni con las prostitutas porque ahí hay un acuerdo económico.
      Creo que es necesario tener al menos un acuerdo.

  4. Estuardo Says:

    En realidad la caricias, besos… son un lenguaje, no creo que sea necesario hablar.

  5. No!!!!!!!! no es necesario hablar…se comunican muchas cosas en el lenguaje no verbal. Y si de disfrutar el sexo es de lo que hablamos, definitivamente no, no es necesario hablar.

  6. Geremias Johnson Says:

    A mi me parece q un sexo asi puede ser primario y lleno de energia. Pura quimica, animal. El sexo en esencia es eso. Lo de hablar vino despues, lo inventaron las mujeres xra no sentirse culpables despues d hacerlo!😉

    • Estoy totalmente de acuerdo contigo Geremias, de hecho me ha parecido muy bonito lo que has dicho. Pero tengo que decirte que si la mujer tuvo que inventar “lo de hablar” para no sentirse culpable por haber tenido una noche de sexo sin más, es porque de una forma u otra, durante siglos, las mujeres hemos sufrido una gran represión sexual, principalmente por parte de hombres…eso ha tenido hasta hace relativamente poco una repercusión social que obviamente generó una serie de cambios en el pensamiento y actitud de la mujer hacia el sexo completamente negativos, y se llevó de rastras esa parte autentica, animal, primitiva como tu muy bien has descrito….

    • Jajajaja, tarado xDD!! (Solo juego, no te lo tomes a pecho)

  7. Todos tenemos un idioma en común: el sexo.
    Hay tantas formas de hablarlo como hay formas de pensar.
    Algunos conservadores, liberales, estúpidos, inteligentes, sensibles, violentos, etc.
    El sexo demuestra quienes somos en lo más profundo, nuestro instinto primario, sobre qué está construida nuestra personalidad.
    No es necesario comunicarse ni amarse para gozar de un buen acostón, sólo se necesita el entendimiento de ambas partes de que sólo van a lo que van y PUNTO.
    Si bien con distintos idiomas no podemos entendernos, creo que tambien con el idioma del sexo nos entendemos. Gruñidos, jadeos, gemidos, mujidos, toda una gama extensa de resonadores primitivos para manifestar el placer concebido.

  8. Como respuesta directa a la directa pregunta del astuto “amo de este calabozo”, motor y señor de este blog, esclavo de sus palabras y dueño -por los pocos comentarios suyos que leo- de sus silencios…
    Definitivamente sí. ¿Por qué no? El placer de disfrutar del sexo, es libre, -como el miedo-, y cada uno se toma de él las copas que quiere… Y si como en el caso que se expone, la situación lo impone, seguro que la ausencia de voz no resta un ápice de pasión o salvaje entrega al momento. Y afortunadamente…, hay momentos para Todo.
    Pero, particularmente… Yo adoro las Palabras. Susurradas…, gritadas, gemidas, y hasta dibujadas con saliva sobre mí. Por una vez…, vale. Pero por norma, no, por favor.
    No me dejes llena de ti y a la vez vacía de tus Palabras.
    Sexoabrazo ; )

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: