¿Desesperad@s por tener una relación?

No recuerdo su nombre, así que utilicemos un nombre cualquiera… Isabel, por ejemplo. Isabel… Hago memoria… Empleada de banca, 29 ó 30 años, estatura media, ojos azules, cabello lacio y rubio, corte geométrico con los mechones delanteros un poco más largos que el resto… Vestido negro de H&M, unos 160 cm, más bien delgada y con unos pechos que se sugieren bonitos mientras baila. Ella es Isabel, la chica que se orinó en mi ascensor.

Eso sí que no podré olvidarlo nunca. Subidos en el ascensor, algo borrachos, manteniendo una conversación trivial sobre la crisis mundial, la típica conversación que evita que ella se pregunte qué carajo está haciendo a punto de entrar en el apartamento de un desconocido. Y, de repente, oigo como un hilillo de agua golpea contra el suelo. Estamos aún en la planta cuarta, siete por debajo de la mía. Me giro atraído por ese sonido inusual en un ascensor. Isabel tiene sus rodillas juntas y está ligeramente inclinada hacia delante, con las manos ocultando su vientre. Algo que parece orina se desliza a través de sus calcetas de invierno. Bajo ella se forma un charquito…”¿Te estás meando en mi ascensor?”, pregunto con desconcierto. “Sí”, responde ella. “Estaba tan enfrascada en la conversación que olvidé que necesitaba ir al baño”, añade.

¿Cómo llegó este personaje hasta mi ascensor? Apenas la había conocido tres horas antes en un bar del centro de la gran ciudad, uno de esos lugares poblados por oficinistas y ejecutivos de bajo perfil. Tomaba una copa con unas chicas, lo cual no impedía que intercambiase miradas intermitentes con Isabel y sus dos amigas. A veces salir acompañado de chicas hace mucho más fácil ligar, eso es cierto. Las circunstancias provocaron que acabásemos compartiendo la única mesa libre y, bueno, la verdad es que pasamos un rato agradable. Reconozco que no me esforcé mucho, y como era el único hombre de la mesa dejé que las muchachas conversasen sin preocuparme demasiado por parecer interesante.

Llegó la hora de despedirnos. Casualmente Isabel y yo teníamos la misma ruta de vuelta, así que decidimos caminar juntos. ¿Qué puedo decir? Cuando estábamos cerca de mi apartamento le propuse tomar una copa de vino antes de despedirnos. “No sé”, respondió ella dubitativa. La agarré del brazo y la conduje con decisión hacia mi edificio. Si hay algo que he aprendido es que cuando una mujer dice “no sé” quiere decir “sí”, un gran “sí”. Saqué entonces el tema de la crisis mundial para relajarla, y durante el resto del camino tuve que soportar el sopor de sus opiniones sobre los problemas económicos de la banca. A veces me pregunto si merece la pena.

El tema debió de ser tan interesante que la pobre criatura olvidó sus necesidades fisiológicas básicas y acabó orinando en mi ascensor. “Debes sentirte orgulloso, eres tan fascinante que incluso me olvidé de mi misma”, me diría después con patetismo. Pero antes, ¿qué hacer con una mujer que se orina en tu ascensor? La llevé a mi apartamento y le ofrecí la ducha. La muchacha se duchó y lavó sus calcetas en mi lavabo. Salió cubierta con una toalla, con expresión de desvalida, disculpándose. No parecía demasiado borracha, la verdad, así que decidí seguir con el guión establecido. Puse un poquito de Portishead y le ofrecí una copa de vino blanco italiano. “Bebe y olvidemos el desagradable incidente del ascensor”, propuse en un intento de expulsar de mi mente la imagen antierótica de Isabel empapada en orina.

Fácil suponer que cinco minutos después besaba su cuello, lo cual me resultó curiosamente agradable porque, al ducharse, Isabel había utilizado el jabón que solía usar mi antigua novia, lo cual le daba un olor familiar. La toalla fue deslizándose, sus preciosos pechos tenía también un sabor familiar, así que los lamí buscando recuerdos perdidos. Puse su mano en mi entrepierna, apretándola contra el bulto endurecido. No hizo falta mucho tiempo para que Isabel desabrochase los botones de mi pantalón y sacase mi cosa, moviéndola con buen ritmo aunque con excesiva fuerza. No me gusta que me agiten mi cosa como la vida les fuese en ello… “Chssss, más suave”, le pedí mientras deslizaba mis manos por debajo de la toalla, más allá de su vientre, hasta llegar a un terreno húmedo en el que descubrí con horror que Isabel tenía el pubis cubierto de una tupida melena. Eso es algo que odio, no puedo soportar que una mujer tenga demasiado vello entre las piernas. Lo siento, pero es algo que me produce repugnancia. ¿Cómo puede una mujer no depilarse o al menos retocarse el velló púbico?. “Isabel, me encantas pero no quiero ir más allá, quiero respetarte y empezar con calma”, me excusé retirando mi mano y, al mismo tiempo, empujando su cabeza ligeramente hacia mi cosa. Luego me eché atrás en el sillón y pensé en cosas agradables, mientras Isabel me chupaba concienzudamente. Generalmente mostrarse sensible y decir que no pretendes propasarte suele funcionar.

La acompañé al ascensor asegurándole que me había encantado conocerla. “¿Apuntas mi número de teléfono?”, pidió ella. “Sí, sí, ahora lo hago”, respondí evasivo. “Me siento mal por haberme orinado en tu ascensor, pero aún así me gustaría volver a verte”, aseguró con voz de huérfana. “¿Volverías a quedar tú con un chico que hiciese algo así?”, pregunté yo. “Sí, no veo que sea nada tan raro eso de mearse en un ascensor”, contestó Isabel. “¿Te gustaría que me mease en tu cara? Ya sabes, la lluvia dorada…”, se me ocurrió preguntar. A veces tengo esas ocurrencias desafortunadas. “No, eso no me gusta”, espetó ella.

La dejé en el ascensor. No quise entrar porque el charquito de pis seguía ahí, recordándome las cosas que un hombre tiene que soportar para alimentarse. “Adiós, Isabel”, dije cerrando la puerta. Ni apunte su número ni se me habría ocurrido llamarla, fundamentalmente por su incontinencia urinaria pero también por el matojo de pelos de su pubis. Ella insistió mientras se cerraba la puerta… “¡¡¡Olvidas escribir mi número de teléfono!!!”

Y todo esto me hace pensar en esas personas que se humillan o a las que humillan y, sin embargo, siguen interesadas, comportándose como si nada. ¿Cómo puede una persona pretender engatusar a alguien después de orinarse en su ascensor? ¿Dónde está el amor propio? ¿Existe tanta desesperación? ¿Estamos tan desesperados por comenzar una relación que olvidamos actuar con dignidad?

20 comentarios to “¿Desesperad@s por tener una relación?”

  1. Pobre chica… Pero yo no volveria a quedar con una tia que se ha meado en mi ascensor. Incluso ni siquiera me enrolaria con ella por asco. Mejor decirle adios

  2. huyy, q buena historia, en verdad da mucho en que pensar, en el amor propio y en la dignidad que uno se tiene, en verdad creo, q uno cuando esta desesperada (o) cae en lo mas patetico, creo q actuar asi no le da ni un indicio de ser interesante a la otra persona, el solo hecho de querer q la llame significa q practicamente como se dice, andan con el vestido de novia en la cartera, no solo las mujeres se comportan asi, me ha pasado un par de veces q los hombres se han comportado asi conmigo, y tb otros con unas amigas, como digo… creo q es patetico, mas por lo ultimo q pusiste.. si quieres atraerle a alguien, se interesante tu, y preocupada (o) por la higene de tu persona, no solo la mujer debe preocuparce por los bellos pubicos, los hombres tb, todo comienza por casa… si tu no te das tu lugar, nunca los demas te tomaran enserio…

  3. Yo creo que el tio es un capullo y un prepotente. prefiero uno que por accidente se mee encima antes que un gilipollas com ese

  4. Peor quedas tu mismo mostrando abiertamente como utilizaste a una chica que obviamente estaba completamente borracha, y aún así le diste más alcohol para que no este conciente de lo que estaba haciendo ^^… Estoy segura que eres una mala persona… es más… el asco de persona eres tú, no ella… Recuerda huequita de mente, la que escribio más arriba ^^ y el otro idiota también, que eso fue un abuso, más claro, imposible. La chica estando conciente te hubiese dado una buena bofeta por basura humana y por narcisista…. Sabes que es narcisista?? exàctamente??? mmm no lo creo😄 ¿ignorante? Sí, seguramente lo eres, y mierda?? Obvio!!! Con una madre que seguro tiene toda enfermedad venerea existente? y un padre que te habra roto el ano cada noche de tu infancia?? SEGURO QUE SI! Porque se nota tu desprecio a las mujeres. Tipica basura machista inseguro de ti mismo. Seguramente tienes que pagar prostitutas para que te hagan “el favor”. Ninguna persona “normal” le haría eso a otra persona!!! y mucho menos a una chica alcoholizada! Encima darle más alcohol!! HDP!. Hasta dudo de tu historia, agrandado, pedazo de mierda! Ojala te consigas trolas, bien trolas como han de haber sido las pobres estupidas con las que estuviste (seguro ninguna fue tu novia, no lo creo, perdedor! todas habran sido prepago😉.

  5. Bueno, tú no tuviste reparo en que trabajase concienzudamente tus zonas bajas… Cada cual, tiene sus intereses.

  6. tiene cojones que la chavala se mee encima, pero más cojones tiene que el tio se dedique a utilizar a la tia a toda costa, si te da asco que se mee, la largas fuera y te haces una paja, y si teda asco su pelambrera, pues mas de lo mismo, la largas, y te haces una paja. pero claro, es mejor sacar algo en limpio de la situacion y salir ganando siempre “la tia me la chupa y ella que se joda”, la verdad, esa manera de pensar la tiene más de uno, que triste

  7. Que historia tan estúpida. La conclusión es todavía más estúpida.

  8. wuau… en verdad parecen todos unos niños peliando por algo q solo es una historia, como si a nadie nunca le hubiera dado asco que te impide seguir en ese tal acto, osea… si te metes con un mino y el no se lava y esta ediondo, osea dudaras en decirle a no quieres nada con el.. en verdad el solo hecho de q alguien se mee enfrente tuyo y mas q tiene pelos… q por suertte ahi se queda el olor del orin, es asqueroso anti higenico, y si ella no se valora, y se pone en su lugar.. no solo el se aprovechara de esa situacion, la culpa no la tiene el chancho si no el q le da el afrecho, la culpa es de ella por dejar q el se aproveche… hombres asi hay en todos los lugares.. simplemente tu no tienes q dejar q tb lo hagan contigo, y puta mala suerte q la mina sea asi.. por q no sera ni la primera ni la ultima … siempre andara con un cartel q diga DESESPERADA en su frente…

  9. Buenas a todos, para empezar, agradecería la utilización de un castellano más “limpio”…. Me parece que, como historia, no deja de ser una historia pero no sin verdad en ella. ¿Que el autor en realidad actúa en su vida diaria como el protagonista? Pues es triste, en mi opinión en su momento sólo pensaba en su miembro, y eso es lo único. Una falta de consideración y humanidad absolutas, por la parte del chico. Y por la parte de la chica, ¿que se hace pis? Un error humano, como todos tenemos. ¿Que tiene pelos en el pubis? No nos engañemos, somos también humanos. ¿Su actitud? Muy triste, debería valorarse más a sí misma. No seguir alimentando el comportamiento patético y manipulador del protagonista. Todos tenemos necesidades, pero por favor, no nos olvidemos del respeto hacia el/la otr@.
    Saludos.

    • Hola, lau…
      Agradezco este comentario…, la verdad. Y secundo lo del respeto.😉
      Y…, sinceramente, no. Vamos, no lo conozco, pero… No creo que el autor tenga ese comportamiento en su vida diaria… (Vaya…, espero que no… o_O)
      A ver: Historias.
      His-to-rias.
      Punto.
      O mucho me equivoco o lo que pretende precisamente Noches de sexofón es movernos al debate…, hacernos pensar. Agitarnos por dentro… (y a juzgar por algunos “apasionados” comentarios…, lo consigue.) Quiere que hurguemos en nuestros propios recuerdos y experiencias y lo comentemos…
      Y a mí me parece muy interesante.
      En general, me refiero. Porque esta historia no me ha gustado. No me gusta pensar en que la gente vaya tan mal como para que se orine encima… No me gusta que nadie se rebaje perdiendo la propia dignidad (por nada)… Y no me gusta pensar que alguien pueda ser tan vil como para aprovecharse de esa situación…
      Pero no deja de ser “interesante” leer las respuestas.
      No dejo de confesar, en cambio, que me resultaría muy, MUY interesante, saber la opinión personal de Noches de sexofón…😉
      Espero con ganas la próxima.
      Sexoabrazos!

      • 🙂 Hola! La verdad es que he cometido muchas tonterías en mi vida, algunas de las cuales sí podrían contarse en este blog. Pero lo que nunca he hecho, o eso creo, es aprovecharme de nadie, y mucho menos de una persona ciertamente borracha o drogada. Como bien dices con esta historia me apetecía lanzar un estilo más crudo y una visión más descarnada de la realidad, con dos extremos opuestos que se reúnen en una noche cualquiera. Ha sido un éxito porque he tenido que borrar varios comentarios injuriosos de lectores de todo el mundo. Eso quiere decir que pasean por este blog todo tipo de personas y eso me gusta!!

      • Hola nochesdesexofón, sólo un pequeño apunte…Dices que has tenido que borrar ciertos comentarios, pero recuerda que el hecho de publicar este tipo de historias tiene sus repercursiones lógicas… ¡La libertad de expresión existe afortunadamente! Pero está claro que, hay que saber medir nuestras palabras en la vida, SIEMPRE y en cualquier circunstancia. Las cosas se vuelven más fáciles.
        ¡Un saludo y seguid dando juego!

      • Es que eran excesivos… La libertad de expresión se rebasa cuando se entra en el terreno de los insultos y lo grosero. Eso no me parece bien….Por eso eliminé algunos comentarios calificables como bárbaros!!🙂

  10. Yo creo que el desesperado aquí eres tu, que pones a parir a una tía pero bien que quieres que te la chupe, das asco

  11. A mí no me gustaría nada que un hombre me dijese “me encantas, pero quiero respetarte e ir con calma” y acto seguido me pusiera la cara en su partes. ¿Quieres respetarme? Pues dejate de frases tópicas (que no tengo 16 años)y dame placer cómo te lo estoy dando yo a ti…
    Desgraciadamente, en algunos momentos de nuestra vida, nos encontramos tan necesitados de cariño que llegamos a este tipo de situaciones tan “poco dignas”.Pero vamos, que el chico está también para darle de comer a parte.Si la chica te resulta patética por haberse meado ¿para qué te enrrollas con ella?.¿por qué no te inventas una excusa y la despachas rapidamente?¿tan necesitado estás de sexo?¿tan poco ligas?… puff nose quien es más ridículo de los dos…

  12. podrias haber sido sincero ..

  13. creo q es hora para q vuelvas a escribir otra historia….. ha pasado mucho tiempo ya…

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